abril 21, 2011

Flores


Y no sólo deberían olerse.

Deberían contemplarse,
mirarse,
imaginarse,
pintarse,
tocarse.

Dibujarse con ellas lindos rostros,
azucaradas sonrisas e innumerables carcajadas.

Y no sólo deberían olerse.

Deberían quererse,
protegerse, obsequiarse.

Arrancar con ellas algunos recuerdos azules.

diciembre 25, 2010

Quizá


Es que a lo mejor él no la quería tanto como ella lo amo~


julio 29, 2010

Cuentos




&...


Me contaron que esto era la vida; 
sin embargo jamás les creí.

junio 28, 2010

Capote



Capote es un niño de dientes amarillos,
de neuronas repartidas en todo su diminuto cráneo,
le gusta comer panditas, los verdes son sus favoritos, imagina que come alienígenas del espacio exterior que han sido encapsulados en gelatina.

Los niños de la calle no quieren jugar con él.

Dicen es demasiado extraño, tan extraño que siempre usa sombrero para dormir, por si llegasen a quererse escapar algunas de sus grandes ideas nocturnas.

Tiene apenas ocho años y ya conoce bien la diferencia entre aritmética, trigonometría y algebra. No le gustan las matemáticas, pero dice que nunca está demás conocer lo cuadrado que puede llegar a ser el mundo.

'Capote dientes de elote' le gritan en tono de burla los niños en la escuela, pues su dentadura está un tanto desacomodada, desalineada, arrebuscada.

En las tardes de verano le gusta ponerse a dibujar tirado sobre el pasto de su casa. Algunas veces pinta otros niños que como él son especiales, diferentes; niños que tienen dentadura de maíz, y que curiosamente jamás dejan de sonreír.

Con los días y las largas lecturas de historia en la escuela, Capote se ha animado a poner letras en papel por el mero gusto de hacerlo.

Una noche mientras sollozaba por la soledad que lo acogía en la inmensidad de su recamara, escribía y escribía, pareciera lo poseía un demonio; si los otros niños lo hubiesen visto quizá hasta habrían huido.

Después de eso Capoté entendió que era la cosa más divertida que jamás había hecho. Desde entonces Capote cuenta cuentos, hace amigos e inesperadamente no está solo; conoció a Sofy, una niña nueva de la escuela.

Tiene el color de las cerezas su cabellera,
Capote divaga cada día al verle aparecer,
los rayos de sol la hacen ver tan perfecta para Capote,
que indudablemente siente se le saldrá el corazón.

Capote está enamorado, Capote ya no se siente abandonado.

mayo 21, 2010

Palomas



Y volaron.

Dicen que les salieron alas,
abrieron los brazos y sus pies se hicieron tan volátiles que despegaron.

Iban tomados de la mano.

Vestían de blanco,
era verano, las nubes gigantescas,
el aire tempestuoso abatía sus ropas.

Era una bella escena.
El destino estaba presto, la cuestión era qué rumbo seguir.

Y sin que ello les preocupara, volaban.
Sin soltarse de la mano, sin mirar atrás, así volaban.

Jugando a ser palomas; blancas y grisáceas palomas por el cielo cargado de gas levitante.

Le brillaban los ojos a él,
en su vida se había maravillado tanto,
las palabras sobraban, su felicidad no podía ser más grande.

Lo había logrado, después de hacer lo que mejor sabía hacer,
después de luchar por tan solo contemplarle,
ahora le tomaba la mano: Era realmente feliz.

O al menos era lo que el interpretaba,
porque en realidad no era más una mano,
se había convertido en una extensión de ala.

Pero su visión borrosa no le iba a robar su momento.
Significaba mucho que tan sólo pudiera respirar el mismo aire que ella, no recordaba un momento más grato en su vida.

Fue entonces cuando se le cayeron las plumas,
Lo pescó un gavilán negro, con ojos de lechuza, mirada de ratón, pero garras de felino.

Éstas le atravesaron el cuerpo, las pocas plumas, la diminuta sonrisa que acababa de pintarse.

Verla alejarse no fue menos doloroso que aquellas llagas sangrantes, no había remedio, las viseras brotaban de su cuerpo.

La caída amortiguó un poco el dolor que vendría a su partida,
esa incesante necesidad de vuelo que jamás habría cambiado ella, pero que tanto le fascinaba a él.

Aun así trataba de sonreír, pero la sangre le ahogaba las ganas, y así quedaba,
iluso esperanzado a simplemente sonreír.

Sonreír, mientras ella sin darse cuenta de lo ocurrido le perdía tras una nube.

Al voltear la mirada no le vio,
había sido tal vez sólo su imaginación.

Pensar que todo estaba escrito era absurdo,
pero pensar que él volvería resultaba realmente ridículo.

No se habría de volver mencionar el incidente,
todo fue como siempre había sido,
como siempre habría de ser: nada antes que nada.





"Una paloma más en el centro.
Un cadáver de una de ellas desplomado en algún monumento, sólo eso."









Texto: Él & Yo jugando a ser palomas (:





abril 12, 2010

Muñequita


¿Roto?
¿Vacío?
¿En pedacitos?

La muñequita de ojos redondos y de mejillas rosadas está llorando,
esta sollozando en el baúl azul de madera,
Laura la oculto,
tiene un juguete nuevo.

Un ordenador amarillo.

Aquí las muñecas caminan,
se cambian de ropa,
tienen casita, automóvil,
y hasta bailan sin tan siquiera tocarlas.

La muñequita del vestido rosa está triste,
la porcelana de sus mejillas se humedece,
su corazoncito de mimbre se encoje,
pareciera va a despedazarse.

Muñequita de tela no llores,
Muñequita de aroma no te acongojes,
Muñequita de juego eres preciosa.

Ven, toma este hilo,
este cabete de nada y de todo,
aférrate, no te sueltes;
los copos de nieve pronto cesarán.





Linda muñequita~



Para: Gabbas, te quiero muchísimo amiga.

marzo 12, 2010

Rota



Rota, vacía, a medias y sin el más mínimo de deseo de estar llena.

Me gusta y me enamora esta ausencia,
esta maldita ausencia que a cada hora me reprocha.

Que a cada día me recuerda, que en cada comida me saluda y en cada sueño me atormenta.

Me atemoriza, me congela y sin más me libera.

Me libera en el bosque de carcajadas inverosímiles que dibujé en el cuaderno, en el río de lágrimas que mi almohada ha venido absorbiendo.

En marzo abrí la compresa de mi alma,
y en un reprochante huracán me hundió hasta el fondo.

Rota, vacía y albergada en palabras de molde,
en sueños de literatura y en besos de ismos.



Dibujo: "Rota" (Media*Lunna)