
Y no sólo deberían olerse.
Deberían contemplarse,
mirarse,
imaginarse,
pintarse,
tocarse.
Dibujarse con ellas lindos rostros,
azucaradas sonrisas e innumerables carcajadas.
Y no sólo deberían olerse.
Deberían quererse,
protegerse, obsequiarse.
Arrancar con ellas algunos recuerdos azules.
